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Proyecto: Ajedrez en los recreos

Categoría: Recomendamos Publicado el 08 Mayo 2013
Escrito por Adela Talavera Sotoca Visto: 22397

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32 piezas, un tablero y un compañero dispuesto a compartir un rato es todo lo necesario para jugar al ajedrez.

Ya sea considerado como juego o deporte, el ajedrez es una gran herramienta pedagógica y educativa en niños y jóvenes de primaria o secundaria ya que contribuye a desarrollar y mejorar sus capacidades intelectuales. Concentración, memoria, capacidad de decisión, pensamiento analítico o afán de superación son algunas de las múltiples capacidades que se pueden adquirir o reforzar con la práctica periódica del ajedrez y que a su vez son transferibles a otras áreas del conocimiento.

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En el Al-basit llevamos dos cursos practicando en los recreos, ponemos a disposición de los interesados  tableros de ajedrez en el vestíbulo ...y todo el mundo puede jugar, creo que la experiencia es muy positiva, algunos chicos y chicas se acercan solo por no salir al patio, por curiosidad… pero los que se sientan a jugar casi siempre repiten.

¿Cuándo?

Debido a las limitaciones de tiempo dentro del horario escolar, se propone el recreo para realizar la actividad, al ser tres recreos permiten cierta continuidad.

¿Dónde?

Se propone el vestíbulo del edificio 1. Aunque no es el lugar ideal para fomentar la concentración, permite que se acerquen un gran número de alumnos ya que no se trata de “clases de ajedrez” sino de introducir a los alumnos a este juego-ciencia.

¿Quién?

Pueden participar todos los alumnos y profesores que estén interesados.

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Los beneficios que ejerce el ajedrez sobre el desarrollo educativo de los niños han sido verificados en numerosas investigaciones, tal como recoge el doctor Robert Ferguson en su "Resumen sobre investigaciones del ajedrez y su impacto en la educación". Entre las conclusiones que se derivan de estos estudios se pueden citar algunas como que "existe una correlación significativa entre la habilidad para jugar bien el ajedrez y las facultades espaciales, numéricas, administrativo-direccionales y organizativas", o que "el ajedrez enseñado de una forma metodológica es un sistema de incentivo suficiente para acelerar el incremento del cociente intelectual en niños de ambos sexos de escuela primaria en cualquier nivel socio-económico". Asimismo, la Comisión de Ajedrez en la Educación de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) recoge entre los beneficios de este deporte el desarrollo de la memoria, incremento de la creatividad, enriquecimiento cultural y desarrollo mental.

 

Hoy en día, la inclusión del ajedrez en la escuela se ha extendido en todo el mundo, no en vano la UNESCO recomendó oficialmente en 1995 a todos sus países miembro la incorporación del ajedrez como materia educativa tanto en la enseñanza Primaria como en la Secundaria. Esta incorporación se ha realizado de distintas maneras, mientras que en algunos países como Rusia, Venezuela o Colombia el ajedrez forma parte obligatoria del curriculum de los alumnos, en otros, el ajedrez se incluye como asignatura optativa. Por esta segunda opción se han inclinado muchos centros educativos españoles y, de forma generalizada, en algunas comunidades, como en Canarias, donde desde 1998 en todos sus centros el ajedrez es una de las asignaturas por las que pueden optar los estudiantes de 3º y 4º de ESO. Sin embargo, el uso más generalizado del ajedrez en las escuelas de nuestro país es su práctica como actividad extraescolar, promovida por las Asociaciones de Padres y Madres de los centros o por algún docente aficionado. El 13 de marzo 2012 en Estrasburgo, el Parlamento Europeo ha adoptado el programa de la Unión Europea de Ajedrez - "Ajedrez en la Escuela". Este es un claro indicio del reconocimiento de los diputados de toda Europa de los beneficios que el ajedrez puede aportar a los niños la Declaración por escrito ha sido aprobada oficialmente por el Parlamento Europeo y enviada a la Comisión y al Parlamento de cada Estado miembro de la UE.

 

Ya sea como asignatura curricular o como actividad extraescolar el ajedrez es uno de los juegos más completos para el desarrollo intelectual. A continuación se exponen algunas de las principales habilidades y capacidades que se pueden adquirir con su práctica, tal como recogen José María Olías en su obra 'Desarrollar la inteligencia a través del ajedrez' y Jorge Laplaza en 'Habilidades intelectuales y ajedrez', todas ellas extrapolables en el ámbito educativo a su aplicación general en las distintas áreas del conocimiento.

  • Aumenta la capacidad de concentración: una de las causas más frecuentes con las que se relaciona el fracaso escolar es la falta de atención y concentración de los estudiantes, una capacidad que se puede fomentar fácilmente con la práctica del ajedrez, ya que requiere por parte del jugador un alto grado de concentración y observación para poder desarrollar la partida adecuadamente.
  • Ejercita la memoria: ya sea la memoria a corto plazo, para recordar los movimientos que se han realizado durante la partida, o a largo plazo, para no olvidar otras partidas jugadas, la multiplicidad de alternativas a las que se enfrenta el jugador de ajedrez tiene como resultado una mejora en su capacidad de retener y recordar datos en la mente.
  • Desarrolla el razonamiento lógico matemático: : está demostrado que el razonamiento y el proceso de análisis utilizado en el juego del ajedrez es muy similar al que se usa en las matemáticas y, por tanto, su práctica puede ser beneficiosa para mejorar las aptitudes matemáticas de los alumnos.
  • Mejora la capacidad de resolución de problemas y toma de decisiones: durante la partida el jugador de ajedrez se enfrenta a distintos problemas que debe resolver, analizando todas las soluciones posibles y eligiendo la más adecuada, incluso muchas veces bajo la presión del límite de tiempo para tomarlas.
  • Incrementa la autoestima y el afán de superación: cada partida es un nuevo reto para el jugador, que intentará mejorar su habilidad para jugar cada vez mejor; asimismo, cada vez que gana una partida el ajedrecista aumenta su autoestima y valora su pericia en el juego. En el caso de perder contribuye a potenciar la autocrítica.
  • Ayuda a aprender a reflexionar, planificar y prevenir: en cada movimiento el jugador debe reflexionar sobre todas las jugadas posibles y los ataques que puede recibir, de modo que pueda anticiparse a las respuestas del contrario y tener previstas con antelación las posibles líneas de juego.

 

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